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miércoles, 1 de junio de 2016

Enrique Pérez Montero: astronomía accesible para ciegos

Entrevista a Enrique Pérez Montero en Radio Nacional.Durante la semana de la Feria del Libro, se celebraron en Granada
varias conferencias interesantísimas. Las que más me gustaron fueron
una sobre neuromusicología, que trató aspectos que yo ya me había
planteado en mis elucubraciones personales, otra acerca del... Ay:
¿cómo se llamaba ese bichito que parasita el cerebro y te vuelve loco?
El... Dicen que en Alemania se da más porque la gente come más carne
cruda; el... ¡Aaaaaaaaaah, la toxoplasmosis! La conferenciante afirmó
que quienes hospedaban tal parásito tendían a la euforia desmedida; el
tema es que ella, una catedrática emérita de la Facultad de Biología,
padecía también esa euforia: no paró de reír; de reír de manera
explosiva y compulsiva, con lo cual nos hizo estallar a todos. La
ponencia sobre cultura clásica la pillé terminando, pero prometía.
¡Oh! Si tuviesen lugar tales eventos a diario... Aprendería un montón,
y de verdad: con profesores que aman divulgar; que te toman de la mano
y te enseñan con amor, amor, amor, amor...

Merece un aparte la conferencia de Enrique Pérez Montero, astrónomo
que trabaja en el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA) de
Granada. Enrique está perdiendo la vista de forma gradual debido a una
retinosis pigmentaria, mas ello no le impide continuar estudiando el
cielo. Según él, para este cometido ha de usarse muchísimo la cabeza,
lo cual no requiere el ver; y en cuanto a las observaciones, se pueden
efectuar desde una pantalla de ordenador que te pone en contacto
directo con cualquier observatorio del mundo; porque, a simple vista,
en realidad poco se aprecia, y más ahora, con tantísima contaminación
lumínica.

Enrique ha preparado unas semiesferas celestes accesibles, y durante
la ponencia nos repartió sendas copias a mí y a otros cuantos ciegos
simulados; es decir, con gafas oscuras, pues yo era la única con
título y acreditación. Casi lloro de dicha: estaba tan emocionada...
¡La primera vez que se me acerca el cosmos! ¡Por fin! Sentí que se me
abrían nuevas puertas, nuevos horizontes, nuevos... ¿Nuevos mundos,
amigo Hawking? ¡Sí! Como cuando aprendes otro idioma y gracias a ello
te acercas a gente, culturas, universos distintos; se te abre la
mente.

¡Gracias, de verdad, querido Enrique! ¡Gracias! Te ofrezco mi mano
para que la tomes y me conduzcas por los ignotos caminos de la
galaxia: ¿lo harás?

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